Escritos y reflexiones. «Memorias de Adriano».

La novela de Marguerite Yourcenar, Memorias de Adriano, fue publicada en 1951 y cuatro años más tarde la traducción al español a cargo de Julio Cortázar.

Memorias de Adriano
Memorias de Adriano. Edición de Círculo de Lectores (1990)

Se trata de una de las obras literarias del siglo XX donde con más hondura y lucidez se investigó sobre el espíritu humano y el misterio de la vida. La historia de vida relatada en primera persona por el narrador que representa al propio emperador no puede resultar indiferente a ningún lector. Es, además, una de las mejores novelas históricas escritas hasta la fecha.

En sus páginas se hallan escritos y reflexiones sobre la vida, de las que extraemos a continuación algunas que nos parecen muy útiles por la verdad que encierran.

Escritos de la vida y de la muerte

La salud, su pérdida y la muerte aparecen como es lógico en Memorias de Adriano. El narrador, en el momento de relatar sus memorias, es un hombre enfermo, condenado a una muerte cercana:

Es difícil seguir siendo emperador ante un médico, y también es difícil guardar la calidad de hombre.

Y en estos tiempos, aún no deja de impactarnos esta frase acerca del suicidio permitido, de la eutanasia:

Hace años, di mi permiso al filósofo Eufratés para que se suicidara. Nada parecía más simple; un hombre tiene el derecho de decidir en qué momento de su vida cesa de ser útil.

La vejez

Así define el narrador la vejez:

…he llegado a la edad en que la vida, para cualquier hombre, es una derrota aceptada.

Escritos sobre el amor

No es indispensable que el bebedor abdique de su razón, pero el amante que conserva la suya no obedece del todo a su dios.

Con frecuencia he pensado que los amantes apasionados de las mujeres están tan enamorados del templo y los accesorios del culto como de la diosa misma; hallan deleite en los dedos enrojecidos con alheña, en los perfumes frotados sobre la piel, en las mil astucias que exaltan la belleza y a veces la fabrican por entero.

Frases sobre el sueño

¿Qué es el insomnio sino la obstinación maníaca de nuestra inteligencia en fabricar pensamientos, razonamientos, silogismo y definiciones que le pertenezcan plenamente, qué es sino su negativa de abdicar en favor de la divina estupidez de los ojos cerrados o de la sabia locura de los ensueños?

Si ese mundo larval y fantástico, donde lo vulgar y lo absurdo pululan con mayor abundancia aun que en la tierra, nos ofrece una idea de las condiciones del alma separada del cuerpo, sin duda pasaré mi eternidad lamentando el exquisito dominio de los sentidos y la ajustada perspectiva de la razón humana.

Frases sobre la verdad y la apariencia

Toda verdad es escándalo.

Sabía que tanto el bien como el mal son cosas rutinarias, que lo temporario se prolonga, que lo exterior se infiltra al interior y que a la larga la máscara se convierte en rostro.

Escritos y reflexiones sobre el yo y su identidad

Como suele suceder, lo que no fui es quizá lo que más ajustadamente me define.

El espíritu humano siente repugnancia a aceptarse de las manos del azar, a no ser más que el producto pasajero de posibilidades que no están presididas por ningún dios, y sobre todo por él mismo.

Empezaba a tener mi leyenda, ese extraño reflejo centelleante nacido a medias de nuestras acciones y a medias de lo que el vulgo piensa de ellas.

Cada hombre está eternamente obligado, en el curso de su breve vida, a elegir entre la esperanza infatigable y la prudente falta de esperanza, entre las delicias del caos y las de la estabilidad.

Reflexiones sobre el prójimo y el extraño

Casi todo lo que sabemos del prójimo es de segunda mano.

Aquellas razas que vivían en contacto desde hacía siglos, no habían tenido jamás la curiosidad de conocerse ni la decencia de aceptarse.

Reflexiones sobre los libros

El verdadero lugar del nacimiento es aquel donde por primera vez nos miramos con una mirada inteligente; mis primeras patrias fueron los libros.

Fundar bibliotecas equivalía a construir graneros públicos, amasar reservas para un invierno del espíritu que, a juzgar por ciertas señales y a pesar mío, veo venir.

Cada vez sentía mayor necesidad de recopilar y conservar los volúmenes antiguos, y encargar a escribas concienzudos que hicieran copias nuevas. […] me decía que bastarían algunas guerras, con la miseria que las acompaña, y un periodo de grosería o salvajismo bajo el reinado de algún príncipe perverso, para que los pensamientos conservados con la ayuda de aquellos frágiles objetos de fibras y de tinta perecieran para siempre. Todo hombre lo bastante afortunado para beneficiarse en mayor o menor medida de aquel legado cultural se me antojaba responsable de él.

Pensamientos sobre la juventud

Considerada en sí misma, esa juventud tan alabada se me presenta la mayoría de las veces como una época mal desbastada de la existencia, un periodo opaco e informe, huyente y frágil.

Se habla con frecuencia de los ensueños de la juventud. Pero se olvidan demasiado sus cálculos. También son ensueños, y no menos alocados que los otros.

Frases sobre la libertad en Memorias de Adriano

No me interesaba una filosofía de la libertad humana (todos los que la intentan me hastían), sino una técnica; quería hallar la charnela donde nuestra voluntad se articula con el destino, donde la disciplina secunda a la naturaleza en vez de frenarla.

Dudo de que toda la filosofía de este mundo consiga suprimir la esclavitud; a lo sumo le cambiarán el nombre. Soy capaz de imaginar formas de servidumbre peores que las nuestras, por más insidiosas, sea que se logre transformar a los hombres en máquinas estúpidas y satisfechas, creídas de su libertad en pleno sometimiento, sea que, suprimiendo los ocios y los placeres humanos, se fomente en ellos un gusto por el trabajo tan violento como la pasión de la guerra entre las razas bárbaras.

Escritos y reflexiones sobre la razón y la sinrazón

Pero el peor peligro de tan vastos planes era en el fondo su sensatez: como siempre, abundaban las razones prácticas para justificar el absurdo, para inducir a lo imposible.

Tener razón demasiado pronto es lo mismo que equivocarse.

Frases sobre la virtud

Cada uno de nosotros posee más virtudes de lo que se cree, pero sólo el éxito las pone de relieve, quizá porque entonces se espera que dejemos de manifestarlas.

La moral es una convención privada; la decencia, una cuestión pública.

Advierto una objeción a todo esfuerzo por mejorar la condición humana: la de que quizá los hombres son indignos de él.

Escritos sobre la mujer en Memorias de Adriano

La situación de las mujeres se ve determinada por extrañas condiciones: sometidas y protegidas a la vez, débiles y todopoderosas, son demasiado despreciadas y demasiado respetadas. […] Tan confuso estado de cosas es más estable de lo que parece; en general, las mujeres son lo que quieren ser.

¿Cuál de estas frases te ha gustado más? ¿Has leído la novela? ¿Añadirías alguna cita que no has visto aquí? ¿Te gustaría ver tus memorias escritas en un libro o las de un familiar tuyo?

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